Una forma de capitalismo global está ganando altura. Hay ganadores y perdedores. En la parte de las pérdidas podemos señalar el creciente aumento de diferencias entre ricos y pobres, el descenso de seguridad para la mayoría de las personas, el importante deterioro ambiental y menos democracia. Si los mercados no se controlan, los resultados serán desastrosos. Es preciso cuestionar el nuevo orden, y en especial la afirmación de que es inevitable, de que no hay alternativa. El lenguaje es una parte importante del nuevo orden,